martes, 9 de octubre de 2012

Una mañana con la Compañía Nacional de Danza

Arantxa Sagardoy y Alfredo Bravo con José Carlos Martínez viendo el ensayo de Babylon (Foto: L.R.)
Lola Ramírez

No todo el mundo tiene el privilegio de entrar en una clase de la Compañía Nacional de Danza y ver cómo los bailarines trabajan su cuerpo y preparan las coreografías que van a estrenar próximamente. Como un bailarín o bailarina más, asistimos a una clase de José Carlos Martínez, director de la Compañía Nacional de Danza, a los ensayos de sus próximos estrenos y a descubrir alguno de los rincones de la mítica compañía.

Antes de bailar hay que estirar (Foto: L.R.)
Lo de la asistencia a la clase es un decir; me la perdí. Y bien que lo siento; la culpable fue la rueda trasera de mi bicicleta que le dio por pinchar cuando me dirigía a la sede de la CND, situada en el madrileño paseo de la Chopera. Mientras yo solucionaba el inoportuno incidente, a cinco kilómetros de allí, los bailarines hacían los calentamientos previos a la clase de danza. 

José Carlos Martínez en el taller de vestuario (Foto: L.R.)
 Finalizada la clase, 15 minutos de descanso, un café, un poco de agua y algún estiramiento por los pasillos mientras charlan distendidamente entre ellos. Los pasillos de la CND estan más poblados que de costumbre: Unas treinta personas, todas ellas con sus cámaras fotográficas, cuaderno de notas y bolígrafo hacen de reporteras ocasionales. Y no es para menos. Han sido seleccionadas entre un numeroso grupo de solicitantes para pasar “una mañana con la CND”. José Carlos Martínez, el flamante director de la Compañía Nacional de Danza, convertido hoy en cicerone, nos conduce por los pasillos de la sede para enseñarnos algunos de sus secretos, desde el almacén en donde están archivados dossieres, escenografías, zapatillas, etc. hasta los talleres donde se confecciona el vestuario de la compañía.

Tamako Akiyama, bailarina principal de la CND en un momento del ensayo de Babylon ( Foto: L.R.)
En una de las salas de ensayo, Arantxa Sagardoy y Alfredo Bravo, coreógrafos de Babylon, ultiman detalles de la obra que se estrenará en el Mercat de les Flors (Barcelona), el 25 de Octubre de 2012. Babylon nos muestra la dinámica como punto de partida de un submundo anclado en la métrica de la sonoridad del movimiento, impulsado por una humanidad latente y multicelular, poderosa, que nos mueve desde la verticalidad del ser, contrastada con la horizontalidad del alma.

Seh Yun Kim y Francisco Lorenzo en Unsound (Foto: L.R.)
En la sala contigua, los coreógrafos Juanjo Arqués y Heidi Vierthaler ensayan con los bailarines, Unsound. La Compañía Nacional de Danza hará el estreno absoluto de esta pieza el 14 de Noviembre de 2012 en las Naves del Español de Matadero Madrid.
Arqués & Vierthaler partieron de un estudio filosófico de las acciones/emociones llevados a cabo a adiario como su motivación crucial. Las relaciones jugaron un papel clave en el concepto de movimiento, determinado por una variedad de opuestos.

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